Desde Tierra del Fuego para el resto del mundo

Karukinka es un patrimonio natural de una biodiversidad único, que se levanta como un modelo de conservación innovador y, sobre todo, totalmente abierto hacia el planeta. Desde un comienzo la vocación central de WCS, la organización internacional de conservación que dirige el parque, ha sido la de compartir Karukinka, y para ello ha diseñado un Plan de Uso Público que pone al alcance de todos la posibilidad de gozar de su incomparable naturaleza.

Este Plan, que está pensado para acoger visitas educativas, turísticas o de investigación científica, contempla la construcción de una red de senderos y caminos que lleve a los visitantes hasta los puntos de avistamiento de aves y mamíferos, hasta los lagos, bahías y ríos más recónditos. También incluye un plan de mejoramiento continuo de la infraestructura, para hacer de la estancia en Karukinka una experiencia que se quiera repetir.

Karukinka es un proyecto desarrollado por chilenos y abierto a la participación nacional. Cuenta con un notable Consejo Asesor, formado por científicos locales y empresarios, en su enorme mayoría chilenos, para que, aportando colaborativamente desde sus especialidades, contribuyan al desarrollo y la gestión del Parque.

Puesto que Karukinka es un proyecto de conservación local, el equipo que investiga y cumple las funciones de guardaparques en terreno es chileno, muchos de ellos oriundos de la Región de Magallanes.